Tu esposo y tus niños

Mi madre murió cuando yo tenía 3 años. Cada cierto tiempo alguien me pregunta qué recuerdos tengo de ella. La verdad es que dejé de intentar recordarla ya de niño, cuando me di cuenta de que las imágenes que tenía en mi mente no eran producto de mi memoria sino de las fotografías que había visto en casa. Lo cierto es que no tengo ninguna memoria real de mi madre, solo la conozco por esas fotos y por algunas frases sueltas de mi padre. Esta circunstancia tan adversa no ha sido un elemento traumático en mi historia personal; pero la ausencia de mi madre siempre ha provocado en mí una gran curiosidad. De pequeño esperaba conocerla algún día, y esta esperanza nunca ha desaparecido. El título de este pequeño proyecto es parte de la inscripción grabada en la lápida de mi familia. La frase "Tu esposo y tus niños" impresionó mucho a mi mujer cuando visitamos la tumba, al caer en la cuenta que aquellos niños éramos mi hermana mayor y yo. Tras esa conversación me quedé dándole vueltas a la cuestión del olvido. El proyecto responde a la propuesta de Fosi Vegue de ilustrar un recuerdo de nuestro pasado del que no tengamos suficientes fotografías, rellenando dichos "huecos" con material encontrado en internet. En mi caso, no he partido de mi memoria sino del relato visual de una no-memoria en la que, a partir de un momento, se hace evidente la ausencia de mi madre. He comparado esos rastros de su falta con fotos de la red. Me temo que el resultado es más emotivo y desazonador de lo que pretendía. Como he escrito antes, esta ausencia no me provoca hoy inquietud ni dolor. Es más: enfrentarme otra vez, después de mucho tiempo, a estas fotos familiares y extrañas despierta de nuevo en mí curiosidad y esperanza.